martes, 1 de abril de 2014

Louis Sullivan: Almacenes Carson, Pirie y Scott

Grabado de John R. Chapin, para el Harper's Weekly

Chicago, 1889-1906

Tras el pavoroso incendio de 1871, Chicago se apresura a reconstruirse a una escala mayor y más espléndida, acorde con la importancia económica que posee la ciudad costera del lago Michigan. Las nuevas técnicas e invenciones (estructuras metálicas, ascensores...) permiten un nuevo tipo de edificio caracterizado por su verticalidad.

En 1889 Sullivan recibe el encargo de construir los almacenes Schlesinger-Mayer en el World’s Busiest Corner (el rincón más ocupado del mundo) de Chicago. En 1904 el edificio fue adquirido por la firma Carson, Pirie y Scott que continuó con su construcción  para dedicarlo a la misma finalidad (todavía hoy se dedica a la misma actividad comercial). El resultado es uno de los mejores ejemplos del funcionalismo arquitectónico de la Escuela de Chicago.

Se realizó en tres fases. En la primera, 1899, y sobre un basamento de dos plantas, se levantaron otros siete pisos idénticos excepto el ático retranqueado. En la segunda fase, 1903-4, se añadieron tres pisos más, dos idénticos pero con menor escala y el ático retrasado. La tercera, en 1906, aunque construida por Burnhan y Compañía, siguió el proyecto de Sullivan y situó el ático en el mismo plano que el resto de la fachada. El resultado final es el de un edificio de diez pisos de oficinas sobre una base con dos niveles –los necesarios para unos grandes almacenes–, en todos los cuales domina una total libertad a la hora de distribuir los espacios gracias al sistema estructural empleado. En todas las plantas los únicos elementos fijos son la caja de escaleras, los ascensores, etc.

El exterior es también innovador. El muro ha perdido por completo su función portante, y se abre totalmente mediante hileras uniformes de grandes ventanas con sutiles marcos metálicos. Ordenan toda la fachada, mediante la repetición de un mismo módulo marcado por estrechas bandas horizontales y verticales, y al mismo tiempo nos manifiesta la estructura del edificio. Estas ventanas apaisadas, las famosas Chicago windows, se prolongan en sentido horizontal, homogéneas y estudiadas para que coincidan con la estructura de sostén y modulen la superficie. Son tripartitas, tres cristales que permiten mayor ventilación y dan más luz al interior.

Los diez pisos cabalgan sobre la base del edificio, de dos plantas con amplios escaparates enmarcados como un cuadro, ya que el cristal se sitúa a ras de la fachada. Sus paramentos coronan y rodean las principales puertas de entrada, cubiertas por una lujosa y abigarrada decoración con inspiración en el arte gótico pero ligada más bien al Art-Nouveau. Es de hierro fundido, con el nombre de la firma: a la izquierda Carson, en el centro Pirie y a la derecha Scott. Lógica y fantasía se daban la mano en un edificio de elementos repetitivos y grandes proporciones.

Finalmente, el edificio se integra en la dinámica vida de la ciudad mediante los grandes halles de entrada, los ascensores y los pasillos que lo recorren y relacionan vertical y horizontalmente con el exterior, manteniendo una fluida comunicación del edificio con el entorno.

Chicago tras el incendio
Edificio en construcción, Chicago 1906
Ascensor eléctrico 1898
Almacenes Carson, Pirie y Scott
Planos de la planta baja y de una de las plantas de oficinas
Alzado; se puede observar la cimentación de hormigón armado.
Primera y segunda fase 1899-1904
Tercera fase 1906
Cierre del ático
Modificación posterior del coronamiento del edificio
El edificio restaurado














La marquesina
El interior
Los propietarios
La firma del arquitecto: L(ouis) H(enry) S(ullivan)


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